BOL: Cruzada para combatir los estigmas de salud mental

El Deber

Los trastornos mentales empeoran a causa de prejuicios y discriminación. En Santa Cruz hay tres centros para su tratamiento. En Bolivia hay 39 centros ambulatorios, pero solo uno del Estado. Consejos y síntomas para estar alertas.

Padecer un trastorno de salud mental es algo que se puede sobrellevar con la medicación adecuada. En la mayoría de los casos son los estigmas sociales los que alejan a los enfermos de un tratamiento oportuno y de su recuperación. Las exigencias del trabajo y otras obligaciones empujan cada vez a más personas a padecer de estrés o de ansiedad, que pueden complicarse debido al tabú de visitar un centro médico y pedir ayuda.

Contra esto, profesionales de salud del Hospital Psiquiátrico Benito Menni lanzaron el Concurso Cinematográfico 2017 sobre salud mental, que tiene por objetivo convocar a la presentación de cortometrajes para concienciar a la sociedad del daño que causan estos prejuicios.

Según datos de la Sociedad Boliviana de Psiquiatría regional Santa Cruz, hay tres centros de atención: Clínica Neuropsiquiátrica Monte Sinaí, la Fundación Centro de Salud Mental y el centro Benito Menni. Un estudio de la UMSA señala que a escala nacional, hay 39 centros ambulatorios, nueve especializados y solo uno íntegramente estatal, el Instituto Psiquiátrico Gregorio Pacheco en Sucre.

Recuperación voluntaria
Emiliano (nombre ficticio) lleva tres meses de manera voluntaria en el Benito Menni. Sentado en la sala del taller creativo, se muestra de buen ánimo ante la visita de la prensa y explica que su interés son las noticias deportivas y de sociales. Exhibe recortes de su colección, que guarda casi desde el momento que llegó. Viste suéter gris, gorra blanca y pantalón jean. Nombra periodistas de sus artículos preferidos y destaca que tiene su página de Facebook sobre novedades musicales.

Emiliano (25) dice orgulloso que estudia agrimensura en una universidad privada y asegura que no tiene pena de mostrarse o contar detalles de su vida. El sicólogo Rolando Soliz explica que sufre principios de trastornos de bipolaridad, aunque no es seguro, porque su diagnóstico aún no fue concluido. En este centro los pacientes se internan entre 14 y 20 días, y después se les receta medicación para reintegrarlos a su vida normal, bajo la condición que regresen para su control.

Abandono familiar
La hermana Elena Crespo es una de las fundadoras del centro. Cuenta que comenzaron en el barrio 25 de Diciembre del Plan Tres Mil, en un terreno gestionado por el cardenal Julio Terrazas. Ante la demanda, solicitaron al municipio su traslado al ambiente actual, a la altura de la avenida Piraí, entre quinto y sexto anillo.
Explica que el centro tiene dos ambientes: un pabellón de 30 camas para pacientes agudos, y otro con 30 camas para enfermos abandonados por sus familiares.
“No tienen a nadie. Algunos llegaron jóvenes y ahora tienen más de 60 años. Hace cuatro meses falleció uno de ellos. Estaba enfermo de los pulmones, se lo cuidó todo lo que se pudo, pero su momento llegó”, lamentó.

Formada en enfermería en Barcelona (España) fue destinada a Sudamérica a los 33 años. Trabajó en Chile y Uruguay antes de llegar a Bolivia. Su mayor deseo es que la sociedad entienda que los enfermos mentales pueden llevar una vida normal. “Que sepan que recibirán nuestro apoyo, pero que no somos un lugar de depósito o de abandono como lo vienen haciendo”, agregó.

Sobre el concurso

La idea surgió de las pasantes de comunicación Jillary Daniela Tineo y Juseleidy Coca Melgar, que al conocer que lo social entorpece el tratamiento médico, decidieron utilizar un medio masivo y de aceptación entre jóvenes, como es el cine.
El director de la clínica, Alí Uriona, destacó que desde lo legal no existen normas estatales para ayudarlos. “La Ley 475 (de prestaciones médicas) debería incorporarlos, porque la atención de las cajas es deficiente”, señaló.

http://www.eldeber.com.bo/tendencias/Cruzada-para-combatir-los-estigmas-de-salud-mental-20170817-0090.html

 

BOL: Juzgadas como traficantes por consumir gramos de marihuana

Pagina Siete

Acción Semilla presentó un conjunto de narraciones de la vida real sobre mujeres que sintieron el peso del sistema judicial por llevar un poco de hierba.

Cuando abrió los ojos allí estaban: cuatro policías armados observándola a ella y a su pareja que dormían desnudas después de una larga noche de farra. Vigilaron cada uno de sus movimientos mientras se vestían y después buscaron la droga en toda la casa.
 
Encontraron la hierba dentro del  oso de peluche. Estaba allí para fumarla los fines de semana. Tania sabía que esos días  acabarían pronto;  de hecho, la noche anterior habían tenido su último festejo juntas. Consideraban que había llegado el momento de “dejarse ir”; pero ninguna sospechaba que sería a través de largos meses tras las rejas y el padecimiento del sistema penal boliviano.
 
La historia de esa pareja es una de las que se plasmaron en el libro Historias de Aves y Jaulas, la primera publicación de la fundación Acción Semilla. “El objetivo es incidir en la opinión pública, pero no a partir de los datos como suele hacerse, sino a través de la investigación biográfica”, explicó Patricia Chulver, la directora de esta fundación que aborda la temática de drogas.
 
Se trata de generar conciencia del peso de las leyes extremadamente punitivas que castigan a los últimos eslabones del tráfico de drogas, los consumidores, como si fueran narcotraficantes.
 
Cuando las arrestaron,  su pareja le dijo a Tania: “Tranquila, yo te protejo. Tú vas a estar bien”. Así lo hizo. Declaró que la marihuana era para su consumo y que su novia no sabía nada. Eso le costó nueve meses en prisión y otros nueve en rehabilitación, cuando no pudieron probar que era una traficante.
 
“Pagué mi deuda con ella cada día de esos 18 meses de cautiverio. El momento que le dieron su alta pude marcharme de su vida para empezar la mía”, escribió el autor con el seudónimo  Nube de Oort. 
 
Similar suerte tuvo Elena, una joven de 25 años que un sábado salió de su casa con 38 gramos de marihuana para disfrutar de una tarde de películas en el cuarto de su novio. Cuando iba por  El Prado se encontró con su amigo, quien le preguntó si podía invitarle un poco “de eso”, y ella lo hizo.
 
Minutos después, cuando estaba a punto de abordar un minibús, una policía vestida de civil la detuvo. Su amigo la había delatado para salvar su propio pellejo, pues a él lo pillaron fumando en El Alto y los uniformados le advirtieron que si no le daban a alguien él iría tras las rejas. 
 
De acuerdo a la crónica de Macadamia, Elena estuvo ocho meses en la cárcel, tiempo en que las autoridades no demostraron que fuera una traficante. 
 
Las mujeres de estas historias fueron procesadas por la Ley 1008 que castiga hasta con 25 años a los traficantes. La norma reconoce  como consumidor al que tiene una cantidad de droga que, según expertos, equivale a 48 horas de consumo como máximo.
 
La norma pronto será reemplazada por el Código de Sistema Penal. El Gobierno afirma que éste es menos drástico que la 1008, aunque el debate está abierto. “Hay quienes pensamos que estas nuevas normas son extremadamente punitivas y pueden tener un costo social más amplio. Por eso queremos que la gente conozca algo que nos afectará a todos y se haga seguimiento de la reglamentación del tratamiento de la ley y el reglamento”, añadió Chulver.
 
Caso contrario, podrían repetirse historias como la que escribió Lucía Siles sobre una universitaria que por unas semanas vendió marihuana a  conocidos para ganarse unos pesos y reemplazar así el celular que perdió por estar  ebria.
 
 Dejó de hacerlo cuando logró su objetivo, pero aún compraba la planta para su uso personal. 
 
Un día estaba en un parque cercano a su casa fumando su pipa mientras pensaba por qué los adultos dejan de jugar en los resbalines cuando dos policías la encontraron y le contaron qué le pasaría si la llevaban a la unidad, meses esperando una audiencia, años para una sentencia, y lo costoso de un proceso penal. 
 
De noche, ya en su cama, la joven se sintió afortunada por lograr que los policías recibieran su nuevo celular y 300 bolivianos a cambio de dejarla ir y no iniciarle un proceso penal por fumar en el parque.  
 
 El 39% de las reclusas fueron detenidas por la Ley 1008
 
En Bolivia, el 39% de las privadas de libertad fueron encarceladas por delitos vinculados a la Ley 1008. Esta cifra supera en más del triple el promedio mundial, ya que de acuerdo con  Naciones Unidas en 2014 el 12% de las mujeres recluidas lo estaban por supuestos hechos de narcotráfico.
 
El año pasado se estableció que en el país había 1.157 reclusas de las cuales 448 fueron procesadas por la ley antidroga que fue diseñada por Estados Unidos con un enfoque prohibicionista que generó un costo social “visible en mujeres y consumidores que se enfrentan a la desproporcionalidad y la retardación de justicia”, señala el libro de Acción Semilla. 
 
En julio de 2016, ante los datos ya expuestos, Naciones Unidas recomendó a Bolivia aplicar medidas alternativas a la prisión para aquellas mujeres que incurrieron en delitos menores de drogas. “Priorizar la lucha contra las grandes redes del narcotráfico y mitigar las penas previstas para los consumidores, distribuidores menores y ‘mulas’. (Además de) introducir un sistema más balanceado de sanciones”, señala una nota de NNUU.
 
De acuerdo con  la publicación de la fundación Acción Semilla, la “opinión pública” en el país es responsable de que haya pocos avances en la reforma para un sistema penal más humano, ya que buena parte de la población, alentada por las trágicas noticias difundidas en la prensa, promueve un enfoque punitivo ante los delitos, antes que una política restaurativa o de corrección. 
 
 A esto se suman ciertos prejuicios introducidos precisamente desde el exterior.
 
“¿Cómo termina una con el escuadrón antinarcóticos en su casa? Por ahí se rumora delatores que no tienen otra salida”.
 
Relato de Nube de Oort
 
“Le hacen daño a  la misma Policía. Nos tenemos que ocupar de estas cosas cuando hay otros delincuentes robando, asesinando”.
 
Cita de un policía corrupto
 
“Pasaron meses y Antonella perdió la esperanza. Entró por consumir marihuana y terminó esclava de la pasta base de cocaína”.
 
Relato de Nube de Oort
 
“Elena  acudió al olvido. Guarda en su historia una enseñanza que pocos pueden sobrellevar, nunca se sintió culpable”.

BOL: Romero: “La Policía de Brasil confirmó mano del PCC en el atraco”

El Deber

Carlos Romero, ministro de Gobierno, ingresó a la redacción de EL DEBER pasadas las 10:15 del jueves. La autoridad nacional habló del atraco frustrado a Eurochronos, adelantó que está gestionando una ‘reingeniería’ de la Policía. Aseguró que el 97% de los efectivos son del occidente y quisiera contar con más policías del oriente boliviano.

Este domingo (13) se cumple un mes del asalto frustrado a la joyería Eurochonos, en el que murieron cinco personas. ¿Qué balance hace de este hecho?
Es un tiempo prudente para hacer una evaluación que intente ser lo más objetiva posible y, obviamente, hay que poner en una balanza los aspectos positivos y negativos.

Entre lo positivo destacamos la capacidad de reacción inmediata de la Policía, que es fruto de un plan que se venía implementando desde hacía varios meses porque, lamentablemente, en Santa Cruz se ha instalado el atraco violento, el asalto armado hacia gente que realiza significativas transacciones financieras o contra los centros que tienen un importante movimiento económico. Otros elementos que se debe colocar en la balanza son que, lamentablemente, hay personas fallecidas. La forma con la que actuaron los atracadores abriendo fuego directamente a la presencia policial es un elemento que muestra la peligrosidad de esta organización.

¿Qué información tienen sobre estos grupos?
Utilizan un método básicamente colombiano, que tiene sus antecedentes en la década de los años 80 en Medellín, y que era una forma de complementar otras acciones delictivas por parte de organizaciones criminales. El modus operandi, de hacer seguimiento a las personas que realizan transacciones bancarias, los asaltos en motocicleta y otros métodos son colombianos.

Utilizan las motos para evitar el congestionamiento del tráfico y escapar; en fin, esto lo vivimos hace un par de años en Santa Cruz de manera recurrente. Desbaratamos esa organización de colombianos y establecimos un sistema de patrullaje armado, con grupos tácticos, en las horas de inicio y de cierre de las entidades financieras. Hay patrullas que operan y por esta disposición tuvimos la posibilidad de una reacción rápida de la Policía y ese es un elemento que, sin duda, hay que relevarlo. También es importante destacar que esta organización de atracadores ha sido desmantelada, desbaratada; eso también es un saldo positivo.

¿Está confirmado que los asaltantes eran miembros del PCC de Brasil?
Prácticamente sí, por varias razones. Primero, por el modus operandi; segundo, el tipo de armas que usaban, que son similares a las que fueron utilizadas en el caso del atraco a la joyería Imperio, particularmente, y también en el caso del asalto a Brinks. Tercero, porque en el cruce de información con la Policía brasileña se estableció que estas personas tenían antecedentes. Nos han confirmado que son gente vinculada al PCC. He pedido a la Policía boliviana que oficialice ese informe, pero se los doy de manera primicial que hay un reporte de Inteligencia de Brasil que confirma este dato.

Hay cuestionamientos a la actuación de la Policía, incluso de los familiares de la joven que murió. ¿Cuál es su criterio?
Hay dos elementos que son muy significativos; el primero, que ante la sola presencia policial los criminales abren fuego y en esas circunstancias el teniente (Carlos Gutiérrez) muere acribillado cuando intentaba cerrar el paso de una calle. No eran criminales dispuestos a negociar ni a entregarse, estaban decididos a actuar hasta las últimas consecuencias. El segundo elemento, el policía de seguridad relató que los asaltantes habían diseñado un operativo para utilizar escudos humanos y salir disparando. Eso fue corroborado por la declaración del boliviano (Erick Landívar) que decidió entregarse. Ratificó que habían definido salir de la joyería disparando a quien se cruzara en el camino; él se negó a someterse a esa decisión y por eso salió rápidamente y se entregó. Son elementos que muestran que la Policía tenía dos caminos: o dejaba fugar a los asaltantes o desarticulaba la organización criminal.

¿Qué lección deja este caso?
Obviamente, hay la necesidad de mejorar la logística de la Policía, sobre todo de los grupos tácticos. También se requiere de armas largas, el tema ha sido planteado y se debe tomar una decisión. Me inclino por potenciar logísticamente, en términos de armamento, a la Policía.

En segundo lugar, es un proceso permanente el intercambio de información, sobre todo de Inteligencia, y la tenemos que seguir alimentando, fortaleciendo, especialmente con la Policía brasileña que conoce perfectamente la forma de operar de estos grupos criminales porque tienen muchísimos antecedentes.

De acuerdo con la información que hemos recabado, sabemos que el PCC actuó en un atraco en Pernambuco, en febrero de 2017, así como en la Amazonia brasileña, el 16 de enero del presente año. Hay una relación de hechos que son más o menos similares porque las organizaciones criminales no están especializadas en la comisión de un delito en específico, sino que desarrollan varias apologías delictivas y las van priorizando en función a las condiciones que se les presentan.

El delito, si bien es un fenómeno multicausal, tiene un componente económico de costo-oportunidad. Entonces, cuando uno presiona en la lucha contra el tráfico de drogas, las organizaciones criminales activan secuestros y atracos para no dejar de percibir ingresos económicos. Por eso es que se necesita fortalecer el trabajo regionalizado entre los países vecinos, una mayor coordinación con la Policía brasileña. Les doy otra primicia, nos han comunicado que el gabinete de seguridad binacional con el Gobierno de Brasil, que se había postergado por la crisis política de ese país, se puede instalar el 19 de agosto; ojalá que suceda porque hay que tomar algunas decisiones políticas, más allá del accionar de operativos de las policías para enfrentar estas organizaciones.

Las organizaciones criminales actúan de forma multinacional porque involucra a varios países. ¿Los estados están más lentos que los criminales?
Pienso que no. La globalización es un fenómeno que surge desde la misma Revolución Francesa, pero facilitada por esta verdadera revolución científico-técnico en el campo de la informática, del transporte y de las comunicaciones. Ha fortalecido el progreso, el desarrollo de los pueblos, pero también a las organizaciones criminales. Todo en la vida tiene un lado bueno y un lado malo, por eso el término responsabilidad compartida, que lo hemos utilizado tradicionalmente como un concepto para asumir posiciones conjuntas, por ejemplo, en la lucha contra el narcotráfico, tendríamos que extenderlo a todas las modalidades del crimen transnacional. Si bien el crimen transnacional es aquel que trasciende la jurisdicción territorial de un Estado, aquí también podríamos replantear el concepto e incorporar a estos emisarios que actúan en otros países, pero que tienen su raíz en un país determinado, por ejemplo el PCC y el Comando Vermelho.

¿Cómo es la relación de trabajo con la Policía de los países vecinos?

Hemos tenido un excelente trabajo con Brasil hasta que llegó la crisis política que nos interrumpió, porque de una relación de seis años que mantuve con el ministro (de Justicia, José Eduardo) Cardozo, de pronto, en menos de un año, cuatro personas (en el Gobierno de Michel Temer) han  pasado por esa cartera.

En el caso de Argentina, el impasse que surgió a raíz de la política migratoria que estaba reformulando el Gobierno del presidente (Mauricio) Macri y que radicalmente lo expresó su ministra de Seguridad (Patricia Bullrich)  ha hecho que interrumpamos muchas acciones que estaban comprometidas en una agenda de trabajo bilateral.

Afortunadamente, por iniciativa de la misma ministra, aprovechando la reunión del Mercosur, ella se acercó y reclamó porque estábamos conformando un centro de Inteligencia trinacional con Brasil y Perú, y que además se estaba armando un comando conjunto de control de espacio aéreo  con los tres países y preguntó por qué han excluido a Argentina si también estaba en el núcleo del ataque de las organizaciones criminales. A veces las circunstancias políticas impiden una relación fluida, pero creo que hay una concepción, un desarrollo de la política criminal en términos generales que nos permiten tener claridad sobre esos tópicos.

¿Cree que está faltando apoyo de los gobiernos subnacionales para contar con una Policía más potente?
Tenemos que asumir que necesitamos de más tecnología y de logística para la Policía, pero en lo personal pienso que hemos avanzado bastante. Hace algunos años los gobiernos subnacionales, de manera general, restringían sus tareas de seguridad ciudadana a la dotación de vehículos y de motocicletas a la Policía.

Creo que a estas alturas, contrariamente a algunos críticos que piensan que las cumbres no sirven para nada, nos sentimos contentos porque en las cumbres de seguridad ciudadana se acordó la asignación del 10% del IDH para la seguridad.

En general, las gobernaciones y alcaldías comenzaron a construir estaciones policiales integrales. En el caso de Santa Cruz, se construyó un moderno centro de mantenimiento de vehículos policiales, (Cemapol), que es el único que hay en el país y es realmente importante. Se ha empezado con una campaña de adquisición de cámaras de videovigilancia, principalmente en las ciudades capitales e intermedias, pero todavía siento que estamos en la fase de la seguridad pública en Bolivia, no en la de la seguridad ciudadana, porque eso implica una movilización de la misma población contra la criminalidad.

¿Descarta la descentralización de la Policía?

Hemos introducido un cambio. La Policía nace históricamente con una estructura de corte militarista y subordinada a las Fuerzas Armadas; de hecho, se entendía que su función principal era mantener la seguridad interna, que era entendida como mantener el orden público frente a cualquier amenaza contra el Estado, entonces ese concepto y esa estructura está siendo replanteada en todos los países del mundo y los que más lecciones nos han dado es Inglaterra porque inventa el concepto de Policía comunitaria, además inventa las organizaciones comunitarias vecinales que están articuladas a la Policía y a los militares y nos hacen ver que necesitamos a la Policía más cerca del vecino.

Tenemos que descentralizar territorialmente a la Policía, por eso hemos planteado el concepto de EPIS, de Policía comunitaria, pero además esto tiene la ventaja de que se generan mecanismos de control social de ciudadano que presionan y transparentan la acción policial.

¿Habrá policías departamentales?
Algunos gobiernos federales han optado por este sistema. En México, por ejemplo, los delitos de orden público, que a los efectos de su legislación lo denominan crímenes, están a cargo de la Policía Nacional, pero los delitos de orden privado son atendidos por la Policía Federal, que depende de cada distrito, de cada Estado. En Brasil hay una estructura similar y en Argentina también.

Es decir, los países de estructura federal han establecido policías locales y en los hechos se complementan. Uno dice, toda posibilidad de potenciamiento contra la acción criminal bienvenida, pero no sé si este es el momento en Bolivia porque las autonomías avanzan demasiado lento para mi gusto.

En la estructura actual de la Policía, el 97% de los efectivos tienen origen en el occidente del país y de esos, más del 50% son nacidos en La Paz, es un fenómeno bastante particular. Quisiera que haya más policías del oriente porque el delito como fenómeno social responde también a una idiosincrasia y a una cultura local; por eso estamos implementando las escuelas básicas policiales y estamos trabajando con gobernaciones y alcaldías para ampliar las escuelas básicas inclusive a ciudades intermedias, y por eso había un incremento de 10.000 efectivos en los últimos 10 años en la Policía, como crecimiento vegetativo. La Policía ha entendido el problema y está en camino en articular el trabajo de la Policía con la guardia municipal.

En algunas comunas, por ejemplo, con el alcalde (de La Paz, Luis) Revilla hemos destinado oficiales de alto rango para enlaces, que hacen la planificación de tareas de lucha ‘contravencional’ y movilizan a la guardia municipal. Queremos hacer lo mismo en todas las ciudades.

¿Santa Cruz está participando?

Sí, acá hay toda la predisposición. En el único lugar donde siento algún resquemor es en El Alto. Hay predisposición en Cochabamba y en todos los lugares.

Y en Pando, ¿hay policías suficientes para enfrentar las amenazas de los grupos delictivos brasileños?
Hemos pedido un plan de reingeniería de la distribución de los efectivos policiales y esa fue una resolución de la última cumbre de seguridad ciudadana, que se realizó en Potosí.

El Ministerio de Gobierno está trabajando en un plan de reingeniería porque necesitamos más policías en algunos sitios estratégicos, como en Santa Cruz, y lógicamente en Pando, incluso Beni, donde hace dos días hubo un atraco en Guayaramerín, con cruce de fuego, perpetrado por brasileños.

Habíamos designado cuatro sitios como estratégicos en tema fronterizo: Santa Cruz de la Sierra, Puerto Suárez, Guayaramerín y Cobija. Quisiéramos tener oficiales de enlace de la Policía brasileña instalados acá, trabajando con nuestra Policía, coordinando operativos en estas zonas, pero también oficiales de enlaces nuestros de la Policía con las alcaldías.

La pregunta es cómo logramos que de 11.000 policías que hay en La Paz y 26.000 que están en todo el país mejoremos la distribución a todos los departamentos. Esa es una reasignación que no es fácil porque uno puede hacer un memorándum y dice: mañana 1.000 policías van a reforzar Cobija, pero sabe qué, la gente se fuga, porque el costo de vida es mayor, porque tienen que alquilar una casa y asumir otros gastos.
Estamos construyendo viviendas fiscales para facilitar este proceso y también estamos apelando a que algunos gobiernos municipales empiecen a construir viviendas para los policías de destino, pero sobre todo quisiéramos también más policías oriundos de cada región.

http://www.eldeber.com.bo/septimodia/Romero-Brasil-confirmo-mano-del-PCC-en-el-atraco-20170810-0099.html

BOL: Brennan no descarta normalizar relaciones con Bolivia

El Deber

La Agencia de Noticias Fides publicó este domingo la entrevista en extenso que le hizo al diplomático estadounidense.

“Yo creo que ese es nuestro objetivo final, es un proceso obviamente, primero hay que restablecer la confianza entre los gobiernos, también hay que trabajar paso a paso en áreas concretas en las que tenemos  intereses comunes en los cuales podamos llegar ojalá al punto de que tenga sentido restablecer embajadores. De nuestra parte estamos abiertos a esta posibilidad, queremos seguir trabajando con la cancillería, explorar estas posibilidades”. Con esas palabras ha respondido Peter Brennan, el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Bolivia a una entrevista con ANF, tras una semana tensa con el Gobierno.

Había dicho antes que ojalá que Bolivia nunca llegue a estar como está Venezuela hoy, algo por lo que el Gobierno boliviano lo conminó a retractarse.

http://www.eldeber.com.bo/bolivia/Brennan-no-descarta-normalizar-relaciones-con-Bolivia-20170813-0038.html

BOL: FELCN secuestra de una cisterna 338 kilos de marihuana ‘creepy’ valuada en $us 2 millones

La Razón

La droga se encontraba en un compartimento especial de la parte delantera del tanque del camión cisterna que era controlado desde la cabina.

a Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) secuestró 338 kilos de marihuana denominada “creepy” que se encontraba oculta dentro de un camión cisterna en el sector fronterizo de Yunguyo, entre Perú y Bolivia. La droga fue valuada en aproximadamente $us 2 millones.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó que vehículo secuestrado habría iniciado su recorrido en Colombia, luego continuó por Ecuador, Perú y llegó a Bolivia, donde fue interceptado, pero su destino final debía ser Santiago de Chile.

En una primera revisión hecha por scanner especiales de la Dirección Antidrogas (Dirandro) del Perú, explicó Romero, no se pudo encontrar ninguna anomalía, sin embargo la coordinación entre equipos de Inteligencia de ambos países logró dar con el vehículo y la droga.

“Este doble control que se ha realizado y este intercambio de informaciones entre los equipos de inteligencia de Dinandro, del Perú, y la FELCN, de Bolivia, nos ha permitido establecer este vehículo”, informó Romero.

Los 338,840 kilogramos de marihuana “creepy”, de origen colombiano, se encontraban en un compartimento especial de la parte delantera del tanque del camión cisterna que era controlado desde la cabina.

En el operativo, además de la droga considerada como un alucinógeno, se aprehendió a Plácido R. A., conductor del vehículo de nacionalidad boliviana.

El director general de la FELCN, Santiago Delgadillo, calificó esta acción como “el mayor cargamento” registrado hasta el momento por la fuerza antidrogas, además de una afectación de unos $us 2 millones. (2/08/2017)

http://www.la-razon.com/nacional/seguridad_nacional/FELCN-secuestra-marihuana-cisterna-millones_0_2757324307.html