MEX: Desmantelan inédito sistema para llevar drogas de México a Estados Unidos

La Tercera

Se trata ni más ni menos que de una catapulta que un grupo de narcotraficantes utilizó para lanzar marihuana por sobre la valla fronteriza de divide a ambos países.

Agentes de México y Estados Unidos desmontaron un artefacto fijado a la valla que delimita la frontera entre ambos países, el que era utilizado para lanzar fardos de marihuana.

Mientras patrullaban por el paso fronterizo de Douglas, en el estado de Arizona, los agentes encontraron -además del aparato- 21 kilos de droga en total, que se presume se trataba del último envío desde México con Estados Unidos como destino final, según un reporte del diario El País.

En la imagen, publicada por la oficina de la Policía de Fronteras (CBP) de Estados Unidos, se ve una nota agradeciendo a las autoridades de México por la cooperación en la seguridad fronteriza en los últimos 20 años.

http://www.latercera.com/noticia/desmantelan-inedito-sistema-llevar-drogas-mexico-estados-unidos/

MEX: México: Jefe narco y 11 delincuentes son abatidos en fuego cruzado

Perú 21

Un cabecilla del cártel de los hermanos *Beltrán Leyva*, quien operaba en el oeste de México, fue abatido junto con otros 11 presuntos secuaces durante dos enfrentamientos con las fuerzas federales, informaron las autoridades este viernes.

La noche del jueves, en Tepic capital del estado de Nayarit (oeste), se produjo “una agresión directa con armas de alto poder de los presuntos infractores contra las fuerzas federales que los perseguían”, indicó la secretaría de Marina en un comunicado.

Fuego en el aire

 Los uniformados “repelieron la agresión con apoyo de disparos disuasivos desde un helicóptero” para que los agentes en tierra “controlaran la agresión”, añade el parte, al precisar que en este enfrentamiento fallecieran ocho presuntos delincuentes.

La secretaría de Gobernación informó por Twitter que entre esos ocho muertos se encuentra Juan Francisco Patrón Sánchez, quien sería líder del grupo delictivo de los Beltrán Leyva en Nayarit y el sur de Jalisco, dos estados vecinos con costas al Pacífico.

En el lugar, las autoridades encontraron diversas armas largas y cortas, así como un lanza granadas.

Una fuente federal que pidió el anonimato dijo a la AFP que el helicóptero utilizado era un Blackhawk y que en los operativos participaron, además de la Marina, el ejército y la policía federal.

Un video del enfrentamiento obtenido por la AFP muestra cómo, en medio de la noche, un helicóptero dispara en ráfagas que caen como lluvia de fuego sobre calles alumbradas con tenues luces.

Las fuerzas federales “repelieron una segunda agresión” en inmediaciones del aeropuerto de Nayarit, indicó la Marina.

En este evento murieron otros cuatro presuntos miembros del cártel de los Beltrán Leyva, precisó la institución, al asegurar que ninguno de sus soldados resultó herido.

http://peru21.pe/mundo/mexico-jefe-narco-y-11-delincuentes-son-abatidos-fuego-cruzado-2270453

MEX: El Gobierno de la Ciudad de México: “Tenemos el control de las cárceles”

El País

“Como un baldazo de agua fría”. Esa fue la sensación que tuvo Patricia Mercado, secretaria de Gobierno de la Ciudad de México, al ver los vídeos grabados al interior del Reclusorio Norte. Las imágenes, a las que EL PAÍS tuvo acceso, muestran que la venta de drogas y la extorsión telefónica son actividades cotidianas en esta prisión de 8.715 reclusos. “Es una actuación muy cínica esta colusión de los internos con los custodios”.

A pesar de las imágenes, Mercado dice sin dudar: “Tenemos el control de las cárceles”. La secretaria del Gobierno de Miguel Ángel Mancera reconoce los problemas de corrupción pero afirma con contundencia que en el Reclusorio Norte no operan cárteles del narcotráfico. “Es un mercado de drogas para uso personal. Se ve muy poca cocaína porque la gran mayoría de internos no tiene dinero”, señala.

En 2016, las autoridades decomisaron 270 gramos de cocaína en esa prisión. En cambio, arrebataron a los internos 14.5 kilos de marihuana y 147 litros de inhalantes. Estas drogas son las preferidas de una paupérrima población compuesta en un 70% por personas sentenciadas por robo.

Mercado cree que se podrá impedir la entrada de droga al Reclusorio Norte reduciendo los días de visita. La prisión permite cuatro días a la semana la entrada de familiares. “Es mucho, es un problema estructural”, admite la secretaria de Gobierno. La funcionaria asegura que las mujeres de la visita introducen insertadas en la vagina botellas de solvente o paquetes de marihuana envueltos en cinta de embalar. “Es un tráfico a cuentagotas… No podemos hacer un cateo a fondo porque es una violación a los derechos humanos”.

Los vídeos han dejado claro el fracaso del Gobierno de la capital en el combate contra la extorsión telefónica. En los pasillos de los dormitorios de la prisión varios hombres sentados dan la cara a los barrotes. Sobre ellos se recargan los teléfonos móviles, algunos de ellos conectados a la corriente eléctrica.

Los internos discuten las dos formas de extorsión. A una la llaman La tía y se trata de un fraude con el que engatusan al escucha asegurándole haber ganado un premio que obtendrá a cambio de una remuneración. El otro es conocido como El Chillón y hace creer a la víctima que algún familiar ha sido secuestrado porque del otro lado de la bocina escucha gritos y súplicas de auxilio. En las imágenes se puede observar a presos consultando libretas para leer diferentes argumentos de estos engaños.

Los vídeos han obligado a las autoridades a actuar en la prisión, que tiene una sobrepoblación de 60%. La noche del miércoles se llevó a cabo un nuevo barrido de los dormitorios, pero los policías solo hallaron cinco teléfonos móviles, además de pilas y cables de audífonos.

Seis reclusos filmados mientras extorsionaban fueron trasladados a otras prisiones de la Ciudad de México. Las autoridades han emprendido una batalla legal para reubicar a otro interno. Tras el escándalo, el Gobierno se ha dado cuenta de que este prisionero cuenta con un amparo que le impide ser trasladado. Mercado afirma que han iniciado las gestiones ante un juez federal para que deje sin efecto la protección. Los custodios, el director y el subdirector del Reclusorio Norte ya han declarado ante la Fiscalía que investiga a los servidores públicos.

“Nos hacemos responsables de estas fallas”, dice Mercado. El lunes, el Gobierno de la Ciudad de México se reunirá con integrantes del Sistema Nacional de Seguridad Pública, una institución del Gobierno Federal responsable del control de los inhibidores de frecuencias, para saber por qué no se están bloqueando las llamadas salientes desde la prisión.

En 2011 el 80% de las extorsiones en la Ciudad de México salían de las cárceles. Un año después, el Gobierno capitalino invirtió 25 millones de pesos en aparatos para bloquear las llamadas. Sin embargo, estos afectaron también los móviles de alrededor de las prisiones, lo que hizo que las compañías telefónicas se quejaran. El Gobierno se vio obligado a demandar a la empresa Software DSI para que se hiciera responsable por las fallas. El Gobierno perdió la batalla en los tribunales.

Patricia Mercado afirma que las autoridades penitenciarias de la capital ya se encuentran planeando hacerse cargo de los inhibidores de señal y de instalar cámaras en el Reclusorio Norte.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/13/mexico/1484286997_604361.html

MEX: Así se venden y consumen drogas en el Reclusorio Norte de México

El País

Eran minutos antes de las ocho de la mañana y el reflejo del sol creaba brillos en el lodazal de lo que alguna vez fue la cancha de fútbol del Reclusorio Norte. Aquella mañana de agosto de 2016, un puñado de reclusos trotaba alrededor del fango. Sobre las gradas, catorce bultos estaban cubiertos por mantas delgadas de diferentes colores. Eran prisioneros que durmieron a la intemperie, fuera de sus dormitorios, en una cárcel que tiene una sobrepoblación de más del 60%. Algunos mordisqueaban un pan dulce como desayuno. Otros, los más, prendían a esa hora el primer porro del día. Así el arranque de la jornada en una de las prisiones más grandes de la capital mexicana.

Una serie de vídeos obtenidos por EL PAÍS muestra la vigorosa economía de la ilegalidad que rige al Reclusorio Norte y a sus más de 10.000 internos, una tercera parte de toda la población carcelaria de la capital del país. Las imágenes tomadas a lo largo de varios días del verano pasado muestran a centenares de hombres que han hecho de la venta de drogas y de la extorsión telefónica su empleo y sustento con la ayuda de las autoridades de la prisión.

-“¿Qué tal está la motita, carnal?”, pregunta un hombre que se acerca a un puesto de marihuana en uno de los pasillos del reclusorio.

-“Está buena, padre”, responde el vendedor, que tiene a su lado a un joven que lucha por mantenerse sentado por lo drogado que está.

-“¿Está pacheca?”, insiste el interesado, que quiere saber si la droga lo va a colocar.

-“Sí, papá”.

-“¿De a cuánto el gramito?”

-Cuatro y cinco.

Cuatro o cinco pesos —veinte centavos de dólar— por dosis de marihuana. El joven emprendedor ha decorado su puesto con los colores de la bandera rastafariana y con calcomanías de San Judas Tadeo, Jesús Malverde y, por supuesto, la Santa Muerte. Sobre la tabla que le sirve de mesa tiene una libreta donde apunta sus ganancias, las dosis y una calculadora. Con las manos, gira un molinillo para triturar la hierba.

En el Reclusorio Norte es tanta la competencia que para vender hay que destacarse. Las imágenes a las que obtuvo acceso EL PAÍS muestran más de una docena de micro comercios instalados en los pasillos que comunican los dormitorios de la prisión. Los puestos están decorados de formas diferentes. Promocionan sus productos sin pudor y a gritos: cocaína, piedra o crack y, sobre todo, marihuana.

Es sabido que todo tiene un precio dentro de la prisión. Lo más valioso es la ilusión de estar algunos minutos afuera de ese infierno. En el Reclusorio Norte, una hora en Facebook es más caro que medio gramo de cocaína. Aquellos que pagan los 40 pesos (1.8 dólares) para utilizar la red social se permiten una fortuna en una microeconomía donde casi todo bien y servicio está por debajo de los diez pesos.

-“¿Cuánto tienes que dar al custodio para que no te pegue?”, pregunta una voz detrás de la cámara.

-“Cinco pesos”, responde un hombre que deja ver la falta de dientes cuando abre la boca en una mueca de dolor. Se soba la cabeza con las manos. Acaba de salir de una de las casetas de los vigilantes y uno de los guardias lo golpeó con el mango del garrote por no pagar la cuota que se cobra por pasar la lista, entre dos y cinco pesos.

Las varias horas de imágenes filtradas muestran, en varios momentos, a los guardias que destacan vestidos de negros en un mar de uniformes beige recorriendo la prisión con largas páginas de las listas en las manos. Mientras caminan entre los puestos de drogas, reciben monedas de los prisioneros que van abultando los bolsillos de sus chalecos. Todo negocio tiene una tajada para las autoridades. Los custodios de cada turno cobran 100 pesos por permitir los Oxxos, los puestos que recibir o hacer transferencias y depósitos a bancos del exterior.

Extorsión telefónica

Los mexicanos están acostumbrados a escuchar sobre la sordidez y violencia de las prisiones nacionales. Obras como El Apando, la novela de 1969 que José Revueltas escribió basándose en su experiencia carcelaria en Lecumberri, y el documental Presunto Culpable, que mostraba las entrañas del Reclusorio Oriente, ayudaron a formar la memoria colectiva de la reclusión. Pocos materiales audiovisuales, sin embargo, han mostrado de forma tan descarnada la vida cotidiana y marginal de una prisión mexicana. “Eso también era el mundo”, dijo Revueltas sobre su celda en la crujía M.

Los vídeos revelan los call centers que los prisioneros montan afuera de sus celdas para extorsionar. Son docenas de hombres sentados en bancos y sillas que observan móviles fijados en bases. Todos traen audífonos con micrófonos. De vez en cuando, uno de ellos acude a su operador vecino para pedirle que le recuerde la clave de marcación de alguna ciudad.

“Aquí no hay pedo (problema) por nada. Está todo amarrado”, dice un recluso que trata de convencer a otro de rentar un teléfono para sumarse al negocio. La renta del aparato es de 150 pesos diarios, menos de siete dólares. El criminal revela su ambición y cuenta sus planes de expansión y así montar un equipo formado por diez delincuentes. En 2016 hubo más de 4.800 víctimas de extorsión en todo el país, más de 13 por día. Las autoridades federales aseguran que la mayoría de las llamadas de extorsión se hacen desde el interior de algún centro de readaptación.

Tras las revelaciones, el Gobierno de la Ciudad de México asegura que los custodios que fueron grabados ya han declarado ante la Fiscalía capitalina y no podrán volver a ingresar al Reclusorio Norte. Un centenar de guardias recién capacitados los sustituirá a partir del 1 de febrero. Las autoridades también han prometido reubicar a otras prisiones a los prisioneros que hayan sido filmados extorsionando.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/12/mexico/1484204369_254066.html

MEX: México carece de una estrategia de largo plazo en materia de seguridad

El País

México no tiene policías confiables ni ha podido regular la actuación del Ejército tras diez años de lucha contra el narcotráfico.

2017 inicia con un incógnita en el horizonte. ¿Podrá el Gobierno de Enrique Peña Nieto ver aprobada la ley que regule la actuación del Ejército en la lucha contra el narcotráfico? En uno de sus últimos actos públicos de 2016, el presidente mexicano urgió al Congreso a discutir la Ley de seguridad interior, que ya ha sido reclamada de forma inusual por las cúpulas militares. Aunque los legisladores han prometido discutirla en el nuevo periodo de sesiones, la norma corre el riesgo de otras iniciativas que el Estado ha tratado de sacar adelante en esta década de lucha contra el narcotráfico: el fracaso atribuible a las luchas partidistas.

¿Puede ser Calderón el único responsable de la epidemia de violencia de México? La guerra de Calderón, como fue bautizada en el sexenio pasado, tuvo el respaldo de varios políticos de partidos distintos del mandatario del PAN. El sociólogo Luis Astorga, de la UNAM, recuerda en “¿Qué querían que hiciera?” (2015) que los gobernadores del izquierdista PRD de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel; y de Guerrero, Zeferino Torreblanca, aplaudieron la ofensiva del presidente iniciada en diciembre de 2006. “La responsabilidad no es solo del presidente de la República, ni de uno u otro gobernador, o presidente municipal; la responsabilidad es de todos”, dijo Torreblanca ante banqueros a finales de enero de 2007.

El título del libro de Astorga, un experto en la documentación de la violencia reciente en México, hace referencia a una frase que Calderón utilizó en febrero de 2012, hacia el final de su mandato. Entonces su estrategia había fracasado y muchos de los actores políticos que lo habían apoyado pedían ante la sangría un cambio de rumbo en materia de seguridad. “¿Qué querían que hiciera? ¿Que los invitara a pasar [a los criminales]? ¿Que los saludara? ¿Que les ofreciera un cafecito, o qué?”, reprochó el mandatario a sus críticos.

La frase del presidente encierra una falacia. No se le criticaba el haberse enfrentado a la delincuencia organizada, sino cómo lo hizo, echando mano del Ejército, de policías corruptas y haciendo un uso político del sistema de justicia. Algunos de sus defensores consideran que era mejor haber emprendido la batalla con las herramientas que se tenían a la mano que haber hecho nada. “Decir ‘primero debimos prepararnos’ es decir de forma indirecta que ‘no debimos actuar’”, escribió en 2012 Joaquín Villalobos, consultor para la resolución de conflictos internacionales.

Calderón tomó la decisión de enviar a Michoacán, el 11 de diciembre de 2006, a 4.260 soldados, 1.054 marinos, 1.420 policías federales y 50 agentes del Ministerio Público. Una década después sabemos que ese operativo marcó el inicio de la estrategia central de su Gobierno. Ese día nació la guerra del Estado contra la delincuencia organizada.

El presidente Calderón intervino su estado natal porque este había registrado en 2006 una alta cifra de homicidios dolosos. Sin embargo, el contexto del país era muy diferente. México vivía el momento más pacífico de su vida moderna. Hasta principios del siglo XXI, la nación había logrado reducir la tasa media de homicidios de forma constante desde la época de la Revolución y de la guerra de los Cristeros. En 2007, México registró 8.867 asesinatos, la cifra más baja en décadas.

Hoy, la ola de violencia ha engullido más de 130.000 vidas si se toman en cuenta los muertos y los desaparecidos. A la espera de los resultados definitivos de 2016, el país seguramente rebasará los 20.000 homicidios dolosos anuales por séptimo año consecutivo. “La tasa anual de asesinatos en el país nuevamente rebasa el umbral de epidemia de violencia definido por la Organización Mundial de la Salud en más del doble”, consideraba Andreas Schedler, académico del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) en su libro En la niebla de la guerra (2015).

Aunque Peña Nieto heredó el conflicto, su Gobierno también ha fracasado en su propuesta para resolver el problema. A cuatro años del mandato de la Administración del PRI, todo está por hacerse. México no tiene policías confiables, ni se ha acotado el papel del Ejército, que ha reconocido no estar preparado para llevar a cabo las tareas de seguridad y sobre el que recaen no pocos señalamientos de violaciones de derechos humanos. Lo que se ha presumido es la detención o muerte de 105 de los 122 criminales más peligrosos del país.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/03/mexico/1483401240_525095.html